Fútbol
Albert Einstein va a una fiesta, donde no conocía a nadie. Entonces comienza a tratar de entreverarse con los invitados:
- ¡Hola! ¿Qué tal? - preguntó él.
- Muy bien, gracias!
- ¿Cuál es tu C. I.? C.I. (Coeficiente Intelectual)
- 250.
Entonces enseguida empezó a conversar sobre física, teoría de la relatividad, bombas de hidrógeno, etc. Caminó un poco más y encontró a otra persona:
- Hola, ¿Qué tal? - preguntó él nuevamente.
- Yo todo bien, muchas gracias.
- ¿Cuál es tu C.I.?
- 150.
Entonces se puso otra vez a conversar, sólo que esta vez sobre política, desigualdad social, reforma agraria, etc. Anduvo un poco más y encontró una tercera persona:
- Hola, ¿Qué tal? - preguntó él.
- Bien!
- Cuál es tu C.I.?
- 100.
Comenzó nuevamente a conversar sobre desempleo, mercosur, aumento de los combustibles, Bin Laden, etc. Anduvo un poco más y encontró otra persona:
- ¿Qué tal? ¿Todo bien?
- Bien de bien!
- ¿Cuál es tu C.I.?
- 50.
Entonces se puso a hablar de Gran Hermano, El Bar, Operación Triunfo, Susana Gimenez, Indiscreciones, etc. Dió una vuelta más y encontró otra persona y le preguntó:
- ¿Qué tal? ¿Todo bien?
- Ahí ...
- ¿Cuanto es tu C.I.?
- 10.
- Y Boquita, ¿¿¿cómo anda???
Golfistas
Un par de mujeres estaban jugando golf una mañana soleada de domingo. Cuando la primera de las dos salió, vió con horror como la pelota se dirigía directamente hacia unos hombres que estaban jugando en el siguiente hoyo. La pelota golpeó a uno de ellos, quien de inmediato juntó ambas manos en su entrepierna, se tiró al piso y comenzó a rodar gritando de dolor. La mujer corrió hasta donde estaba sin saber como disculparse.
- Por favor, dejeme ayudarlo. Soy quiropráctica y sé como quitarle el dolor si usted me lo permite - le dijo al hombre, muy preocupada.
- ¡Ouch! ¡Auuuu! Noooo..... estaré bien... el dolor se me pasará en unos minutos - le contestó el hombre mientras permanecía en posición fetal tirado en el césped y con sus manos en su entrepierna.
Ella insistió, y él terminó aceptando su propuesta, ya que el dolor era insoportable. Ella gentilmente le separó las manos, lo acostó a un lado, le desabrocho los pantalones y puso su mano adentro comenzando a masajear suavemente.
- ¿Se siente bien? - le preguntó la dama.
- ¡¡Se siente fantástico!! - le contestó el hombre - ¡¡Pero el dedo me sigue doliendo como la pu..... madre!!
Golfista
Un hermoso día en Irlanda, un señor está jugando al golf y llega al hoyo 16. Pega a la bola y lo hace mal. Desafortunadamente, la bola se dirige hacia los árboles al costado del fairway. Va a buscar su bola y se encuentra con éste diminuto hombrecito con un enorme chichón en la cabeza y la bola de golf justo a su lado.
- Dios mío - dice el golfista. Y procede a reavivar al pobre hombrecito. Al despertarse, el hombrecito dice:
- Bueno me has dado justo. Yo soy un duende. Te concederé 3 deseos.
El hombre dice: - No puedo aceptar nada de ti, estoy contento que no te hayas lastimado demasiado.
Y se va. Viendo como el golfista se iba, el duende dice: - Bueno, era un hombre bastante amable, y me agarró, así que tengo que hacer algo por él. Le concederé las tres cosas que yo querría. Le daré dinero sin límites, un excelente nivel de golf, y una vida con gran sexo.
Bueno, pasa un año y el mismo golfista está jugando al golf en la misma cancha en el hoyo 16. Pega a la bola, ésta va hacia los mismos árboles y el golfista va por ella. Cuando encuentra la bola ve al mismo hombrecito y le pregunta como está. El duende dice: - Yo estoy bien, y puedo preguntar, ¿cómo está jugando al golf?
El golfista contesta. - ¡Bárbaro! Termino abajo del par todas las veces.
- Yo hice eso por usted - responde el duende. - Y puedo preguntar, ¿cómo le va con el dinero?
- "Bueno, ahora que lo menciona, cada vez que meto la mano en el bolsillo, saco un billete de U$S 100 - contesta.
El duende sonríe y dice: - Yo hice eso por usted. Y puedo preguntarle, ¿cómo está su vida sexual?
Ahora el golfista lo mira tímidamente y dice: - Bueno, tal vez una o dos veces por semana.
Confundido el duende balbucea: - ¿¿Una o dos veces por semana??
El golfista lo mira tímidamente y dice: - Bueno, no está tan mal para un cura Católico en una pequeña parroquia.