Encuentros
Un cristiano, un musulmán y un judío están hablando del poder de sus religiones. Cristiano: – Sé que mi religión es verdadera, porque estábamos pasando una sequía terrible en mi país, mi familia y yo estábamos a punto de morir de hambre, me puse a orar fervientemente y entonces ocurrió el milagro: Mientras sobre todo el campo lucía un sol achicharrante, sobre mi campo caía una lluvia torrencial: todo alrededor era sol y en mi campo era lluvia; gracias a eso nos salvamos mi familia y yo.
Musulmán: Se que mi religión es verdadera, porque estaba en el desierto y me sorprendió una tormenta de arena, y mi camello y yo estábamos a punto de ser cubiertos entre las dunas. Cuando ya casi no podíamos respirar, me puse a orar y entonces ocurrió el milagro: Todo el desierto era una pura tormenta de arena y alrededor de mi camello y de mí había una calma total, gracias a ello pudimos llegar a un oasis y salvarnos.
Judío: Se que mi religión es verdadera, porque estaba dando un paseo alrededor de mi casa el Sábado (recuerda que los Judíos no pueden trabajar los Sábados) y me encontré una cartera en el suelo, rebosante de billetes, pero, como era sábado, no podía agacharme a cogerla. Entonces ocurrió el milagro: Todo a mi alrededor era sábado pero cerca de mi y de la cartera no lo era.
Comparte este chiste con tus amigos!!! Publícalo en Facebook o envíaselos por mail.