Enseñanza
Una monjita caminaba por la calle de noche. De pronto oye un rítmico toe…toe…toe…detrás de ella. Se da vuelta y ve a un hombre de dudoso aspecto que caminaba en la misma dirección. El hombre cojeaba debido a su pata de palo que era lo que hacía el ruidoso toc-toc. La monjita se pregunta: “¿No me estará siguiendo?”. Por las dudas apura el paso. El toc-toc se hace más frecuente. “Seguramente quiere robarme” piensa y camina aun más ligero. La monjita acelera. Se da cuenta que las intenciones del cojo son de las peores, y empieza a correr. En cierto punto se encuentra en un callejón sin salida, y con el cojo que venía hacia ella cerrando toda posibilidad de fuga. Cuando le llega a un paso de distancia la monjita desesperada grita.
- ¡¡Cojo horrible!!
Y el tipo le responde: – No te preocupes, yo te enseño.
Comparte este chiste con tus amigos!!! Publícalo en Facebook o envíaselos por mail.